ANCLA

Sé paciente por un momento.
Describe la situación
sin imágenes. Has llegado

a un punto. El punto se desvanece
y no hay barrera ante la caída blanca.
El golpe encaja en la herida.

Que no te impacienten los rodeos
del símbolo. Anota la hora y el lugar.
¿Ves una cabeza abierta? ¿Cómo es? ¿Hay hilos

que sobresalen y conectan
con nada? Quédate un poco más
en este infierno, usa el cuerpo como ancla.



Un poema de Vicent Andrés Estellés


Enyore molt, amb tot el cos i l’ànima,
el jorn aquell que vaig prendre uns gesmils
i els vaig posar, trèmul, als teus cabells.
Els vaig furtar, en passar, d’algun hort.
Enyore molt, vull dir, una innocència,
un lloc perdut o possibilitat,
encara cast i molt segur amant.

¿Per què no em vaig morir aquell moment?

Em vas mirar. Et creuaven els ulls 
ocells petits de tremolosa festa.

No ens vam dir res durant tot el trajecte, 
ric d’alguns béns que ignoràvem encara,
cor sense fel i amor a didals d’aigua.

Si hagués sabut, n’hauria posat d’altres 
en el melic i en el trau del teu sexe,
i àdhuc al cul. Hauria estat bonic. 

                              De Les acaballes de Catul

Apicultores



De Bruegel el viejo.

MÍRMEX (3)



Buenos días. Hemos seguido
trabajando mientras dormías
para que nada haya cambiado
en las ruedas de tu cabeza.

Son los huesos de la mañana
tan finos bajo tu mecanismo.
Ariete. Ya con la primera mirada
se parten las puertas del día.




Sueño del 15 de febrero de 2014




Dormido, pienso en cómo sería ser cazado por un ave. Inmediatamente, soy minúsculo y me están dejando caer en un nido. Siento que estoy por desmayarme. Los polluelos son unos siete tomates cherry que, al verme llegar, muestran unos pequeños picos hambrientos. Por un momento los creo inofensivos, luego -con terror- estoy seguro de que me van a devorar poco a poco y que al recuperar la conciencia (es decir, al despertar) me voy a encontrar destrozado y aún vivo, con los intestinos desparramados.


MADRE-HIJA



En el sueño de hoy me he enfrentado
a seres monstruosos.
Así, se han peleado entre ellos.

Una madre muerta y sin ojos
se manifestaba a su hija
para recordarle que estaba

también muerta. Le ordenaba:
'¡Sé una calavera!' La hija
ahuyentaba a la madre

con un medallón azul
incrustado en la frente.
La luz la fulminaba.


CORTAR



Cortahielos:
¿me podrías cortar
libre de este pedazo?
Para no flotar más
conjuntos al océano.

Ven como gran tijera
impar. La segunda ala
de la victoria será
el brillo de los hielos
alzándose, partido.

Clávate, fino láser,
ve siguiendo los puntos
discontinuos del cuello.
Taja semana y domingo.