Sueño del 23 de mayo: substitución


Estoy en una casa sin muebles, es de noche. Voy por un largo pasillo y al girarlo me encuentro con un monigote que representa la muerte. Me asusto, y enseguida veo que lo sostiene mi madre. Ella y mi tía lo han montado para mí. Consiste en un cráneo, quizás una máscara de carnaval, y dos garras atadas a un palo, todo cubierto con un abrigo verde. Le recrimino a mi madre que me haya asustado, especialmente porque, según parece, estoy enfermo y estos días ya me estoy encontrado con la muerte de verdad. Critico, en efecto, que su muñeco no se parezca a la verdadera muerte, y enseguida esta aparece. Es mucho más alta y no tiene garras visibles. Su cara es también un cráneo pero, curiosamente, mucho menos realista que la máscara del muñeco, es más fantasmal. Adivino que su cuerpo es una especie de largo palo. Lleva puesto también un abrigo verde con capucha. Me mira ofendida porque entiende que la quiero substituir, y hace ademán de irse. La intento retener, pero sólo porque el abrigo es mío y lo quiero de vuelta. Se escabulle rápidamente por el pasillo. La persigo hasta una puerta con barrotes, por la que ella pasa sin problemas. Miro y sólo me da tiempo de ver cómo desaparece por la calles, con el abrigo ahora amarillo, convertido en chubasquero.


Sueño del 20 de abril: ‘Dulce demora’


Voy con un grupo de gente por un camino lleno de barro, al aire libre. Tengo la cabeza baja, sólo veo sus piernas y sus bastones hundiéndose en el suelo. Creo recordar que en algún lado Borges escribe: ‘Yo caminaba siempre un poco por detrás de ella; así me di cuenta de que la amaba.’ En este texto (no sé si un cuento o un poema en prosa), se dice que esta mujer es una ‘dulce demora’, porque estar enamorado de ella hace que el narrador camine más lentamente. De alguna manera todo esto afecta a mi situación actual, pero no sé bien cómo.

Sueño del 13 de febrero: El escarabajo

Desde lo alto de una pared me habla un escarabajo. Parece que existe desde hace mucho y ha ido acumulando conocimiento durante siglos. Me explica cosas trascendentes sobre la historia del mundo para que las apunte (no recuerdo ninguna). Sé que el escarabajo es Gregor Samsa. Entonces estamos al aire libre y bajamos por un muro altísimo. Yo voy detrás de él, no sé cómo me agarro al muro. Miro hacia abajo y veo neblina. Debajo se distinguen copas de árboles rojizos, y destellos quizás de fuego. El escarabajo se detiene y me informa de que eso es el infierno. Con algo de miedo dice que no tiene ganas de volver allí y que no piensa acercarse más.



Sueño del 22 de enero: Los xenófobos


En la calle, se nos acercan unos repartidores de panfletos xenófobos. Se trata de una rama radical de la CUP, llamada MST, que querría expulsar a todos los no catalanoparlantes. Enseguida vienen otros repartidores, un chico y una chica peruanos, que reparten menús de restaurante, y nos preguntan, sonriendo, si estamos interesados en combatir la xenofobia; se trata de una burla contra los mensajes de la MST. Nos hacemos amigos. Nos sentamos a charlar en una mesas de picnic en un parque, en la plaza Francesc Macià. Hablamos del nacionalismo catalán, yo digo: 'Cuando un pueblo tiene una pasión, la moral baja.' Se quedan muy impresionados. Les digo que justamente la frase es de un escritor catalán, Josep Pla. A uno le gusta tanto que la escribe en el lomo que forman las hojas de un libro cerrado. A mi lado hay un enorme ordenador, asegurado a la mesa con varias maderas. Se trata del ordenador de Carme Balcells (aún vive), que tiene su mesa de trabajo en aquel parque y que llega al poco para unirse a nuestra conversación.