Una canción de The Strokes

Desde el punto de vista de la letra, esta canción me parece la mejor que ha escrito Julian Casablancas, y creo que puede leerse como un poema, uno muy bueno. La traducción de abajo es literal y quiere ser sólo un apoyo de lectura del original. 


IZE OF THE WORLD 
Julian Casablancas

I think I know what you mean but watch what you say
'cause they'll be trying to knock you down in some way
Sometimes it feels like the world is falling asleep
How do you wake someone up from inside a dream?

Your mind would wander and searched for its place in the night
Your body followed this feeling like following light
Once that your music was born it followed you 'round
And then it gave your activities meaning and let you be loud

You're sad but you smile
It's not in your eyes
Your eyeballs don't change
It's the muscles around your eyes

An egg to fertilize
A pulse to stabilize
A body to deodorize
A life to scrutinize
A child to criticize
Young adults to modernize
Citizens to terrorize
Generations to desensitize

Your dreams are sweet and obsessed
And you're overworked
You're overtaken by visions of being overlooked
How disappointed would D.(ead) I.(dealistic) D.(esperate) I.(nventor) 
P.(ioneer) P.(hilosophers)
Be to see such power in our hands all wasted on greed?

Am I a prisoner to instincts
Or do my thoughts just live
As free and detached
As boats to the dock?
Just like when music was born
And detached from your heart
Is your free time to free minds
Or for falling apart?

Night after night
You turn out the light
You don't fall asleep right away
"Are we... are we done?"

A desk to organize
A product to advertise
A market to monopolize
Movie stars you idolize
Leaders to scandalize
Enemies to neutralize
No time to apologize
Fury to tranquilize
Weapons to synchronize
Cities to vaporize


*

OJOS DEL MUNDO


Creo que sé a qué te refieres pero cuida lo que dices 
porque intentarán hacerte caer de algún modo  
A veces parece que el mundo se esté durmiendo 
¿Cómo despiertas a alguien desde dentro de un sueño? 

Tu mente vagaba y buscaba su lugar en la noche 
Tu cuerpo seguía este sentimiento como siguiendo una luz 
Una vez nació, tu música te siguió a todas partes 
Y luego dio sentido a tus actividades y te dejó ser ruidoso 

Estás triste pero sonríes 
No está en tus ojos 
Los globos de tus ojos no cambian 
Está en los músculos alrededor de tus ojos 

Un huevo que fertilizar 
Un pulso que estabilizar
Un cuerpo que desodorizar 
Una vida que escudriñar 
Un niño que criticar 
Adultos jóvenes que modernizar 
Ciudadanos que terrorizar 
Generaciones que insensibilizar 

Tus sueños son dulces y obsesivos 
Y trabajas demasiado 
Te sobrepasan visiones de pasar inadvertido 
Qué decepción sería para M.(uerto) I.(dealista) D.(esesperado) I.(nventor) 
P.(ionero) P.(ensadores) 
ver tal poder en nuestras manos malgastado por codicia 

¿Soy un prisionero de los instintos 
o mis pensamientos viven tan libres y desprendidos 
como barcos del muelle? 
Igual que cuando la música nació 
y se desprendió de tu corazón 
¿Es tu tiempo libre para liberar mentes 
o para hacerte pedazos? 

Noche tras noche 
apagas la luz 
No te duermes al momento 
'¿Hemos... hemos acabado?' 

Una mesa que organizar 
Un producto que anunciar 
Un mercado que monopolizar 
Estrellas de cine que idolatras 
Líderes que escandalizar 
Enemigos que neutralizar 
Sin tiempo para disculparse 
Furia que tranquilizar 
Armas que sincronizar 
Ciudades que vaporizar

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Versión de estudio, aquí (youtube)


Sueño del 24 de mayo de 2013

Estoy en una casa de campo con unos amigos indefinidos. Estamos reunidos en el balcón, que es de madera. Es de madrugada, está a punto de amanecer. El cielo es totalmente negro, sin matices. Es fama que el amanecer en aquel lugar es una experiencia inolvidable. En el balcón de al lado, los vecinos se han congregado también para contemplarlo. Entonces el sol empieza a salir, totalmente naranja. Aunque el brillo rompe las nubes negras, no hay rastro de azul. Uno de los vecinos tiene un libro abierto contra la barandilla, las páginas están en blanco. Dice: '¿Habrá alguien para quien este amanecer signifique lo nuevo?' Concibo entonces un poema de tres estrofas. En la primera, se hablaría de una persona que sufre de insomnio y cuya cara se está volviendo negra a causa de una ojeras exageradas; en la segunda, se describiría el particular amanecer que estoy viendo; en la última, se hablaría del efecto de la luz en la cara de la persona insomne, en cuyos ojos se mezclaría 'lo nuevo y lo viejo.'


(El dibujo no se parece al sol del sueño, pero las acuarelas han ido por su cuenta)

Rigor Tusquets


A la izquierda, la solapa de Fámulo; a la derecha, la de Hiela sangre. Son dos libros distintos de Francisco Ferrer Lerín que, según parece, suscitaron una reacción unánime en la crítica. La misma reacción.

Sueño del 18 de mayo de 2013

Soy un criminal al que la policía acaba de tirotear en la calle. Mi cómplice y yo caemos por un puente. Se nos lleva la fuerte corriente de un río, que rápidamente nos aleja de la ciudad y nos adentra en un bosque. El cómplice, un marroquí, flota inerte y me fijo en que tiene un agujero ensangrentado en el pecho. Entonces yo empiezo a contar la historia de mi vida en voz alta, como si la estuviera viviendo y explicando en perspectiva al mismo tiempo. Cuando la corriente empieza a aflojar y pienso en salir del agua, mi compañero revive y me agarra de la pierna. Lo veo gritar bajo el agua, no le entiendo. El agujero en su pecho es profundo, no puede estar vivo: ese pensamiento lo acaba de matar. Libre, llego a una cascada. Aprovechando el impulso del agua salto a tierra firme, sobre unos matorrales. Pienso que tengo la boca llena de arena: en realidad son albóndigas secas. Las escupo y considero que, a partir de ahora, tendré que alimentarme de frutos del bosque. Mi propia voz explica que desde entonces viví como un mendigo, con el temor permanente de que la policía me reconociera.

Frontier



Ante la frontera es posible 
verse lejos, imaginar
un posible cruzar las márgenes.

Pero lo que es nuevo para ti
ya es sabido por el mundo.


Sueño del 9 de mayo de 2013

Formo parte del equipo de limpieza de una ciudad muy parecida a Madrid. Es de noche y tengo que limpiar una acera que hace pendiente y que está cubierta por una estructura metálica de escalones. Por encima, además, hay tiradas prendas de ropa, sobre todo jerseys. Mi trabajo consiste en que la ropa no tenga arrugas y quede bien estirada sobre los escalones, de manera que no se vean. Por alguna razón, no quiero tocar las prendas con las manos, así que uso un palo de escoba, pero así resulta casi imposible cumplir mi cometido.



'Obligación', de Francisco José Martínez Morán

Cuando uno lee a un autor aceptado y muerto, es fácil asumir la opinión general de que ese autor es bueno, es importante y merece ser leído. Quizás no sea del gusto del lector o encuentre faltas imperdonables, pero la fuerza del canon literario será el argumento último al que acogerse en caso de duda. En cambio, es más difícil abrazar con entusiasmo a autores vivos y contemporáneos, sobre todo si uno también escribe. Son personas que tratan de hacer lo mismo, que quizás lo hagan mejor, que implícitamente compiten. Aunque se los acabe queriendo, la resistencia ha sido mayor. Los escritores contemporáneos tienen el deber de ganarse nuestro aprecio, como los ahora clásicos tuvieron que hacer en su tiempo. Empiezo así porque la primera vez que leí los poemas de Francisco José Martínez sentí, antes de pensarlo, que había descubierto un clásico instantáneo, un maestro joven, un escritor que escribía ya canonizando por la inercia de su talento. 

Su primer poemario fue Variadas posiciones del amante, ganador del II Premio Nacional de Poesía Joven, Félix Grande en el 2006. El siguiente, Tras la puerta tapiada, ganó el XXIV premio de Poesía Hiperión en 2009. Su último poemario acaba de publicarse y se titula Obligación

Sospecho que al hablar de Martínez se suela decir que es un poeta de estilo clásico: recurre al latín, a motivos del siglo de oro español y a la métrica. Pero no es un hombre ajeno a su tiempo y, sobre todo, no es un poeta que esculpa sus poemas en mármol con nostalgia y rigidez. Su calidad hace que su obra sea presente y también atemporal. 

Obligación se divide en tres secciones: 'Constante', 'Aquellos, sólo aquellos' y 'Justicia.' La primera retoma un tema recurrente de Tras la puerta tapiada: la soledad de un hombre que va tapiando su casa desde dentro. En la segunda, creo advertir la presencia de los modos de los trovadores, que llegan sobre todo a través de Ausiàs March. El protagonista es un poeta culto que habla de la idea de Amor (un Amor que le ha hecho salir de su encierro o destierro) en términos sensuales, muy físicos. Y en la tercera sección, 'Justicia', sigue habiendo ruina y escombros de lugares y personas, pero esta vez con más concreción: Lisboa y el Moldava, Anna Ajmátova y Zbigniew Herbert (escritores ambos acosados por los gobiernos de sus respectivos países). 


DE SU GLORIA (Z. HERBERT) 

Se lo han llevado todo. No dejaron 
más que una fina capa 
de polvo en los estantes. 
Ya no hay libros -tal vez los han quemado-, 
ni flores, ni cristal en los espejos, 
ni goznes en las bocas 
vacías de las puertas. 

Pasaron por aquí como la peste, 
hablaron de su gloria y la exigieron. 


La unidad de tono y de temas en Obligación es portentosa. Todo es recurrente pero nada resulta repetitivo. Hay, cierto, una obsesión por la ruina, el vacío, las tapias, las murallas, los cascotes, los naufragios. Estos elementos acaban por formar una imagen total de libro muy clara: restos de una arquitectura rota en el silencio de la nieve. El silencio y el color blanco son motivos centrales del libro. Aventuro que, en los poemas de Martínez, la nieve es nieve y también la hoja de papel. El rastro de tinta son las huellas del escritor. No se trata sólo de una bella imagen: el escritor es uno que pasa y, blanco sobre blanco, sus huellas acabaran desapareciendo. Las páginas se amontonan para crear olvido, la gran preocupación del protagonista de Obligación


CON 

Con las primeras lluvias de septiembre, 
con los primeros charcos del otoño, 
con todo lo marchito y pasajero, 
con el mundo que empieza detenerse 
al filo del dolor y la nevada. 


He mencionado la métrica. Todos los poemas están compuestos en endecasílabos, con algún heptasílabo ocasional. La mejor métrica es aquella que pasa desapercibida, es decir, aquella que el poeta ha sabido conducir para sus fines, de manera que se integra en la lectura sin protagonismo. Es el caso: no hay aquí adjetivos que sean meros puentes de sílabas para llegar a final de verso. El metro no obliga a Martínez a decir cosas que no quiere decir, que sobran. Su versos son claros, sosegados, intensos. 


VERSION DEFINITIVA 

Te equivocas si piensas 
que todo lo que has visto es la versión 
definitiva: siempre ante los ojos 
se despliega un proyecto que no acaba, 
la maqueta de un plan que ya ha previsto 
la fuerza ingobernable de su ruina. 


Francisco José Martínez es un poeta clásico porque no pide que interpretemos sus poemas, sólo que los entendamos.